La Cadena de Supervivencia

La Cadena de Supervivencia es aquel conjunto de acciones, ordenadas y coordinadas, que le permite al rescatador intentar salvar la vida y/o mejorar la calidad de sobrevida de la víctima de una emergencia cardiorrespiratoria.
Para que esta cadena sea eficaz, se requiere de eslabones sólidos (acciones adecuadas) unidos con firmeza (acciones inmediatas y bien coordinadas). Como se detalla más adelante, la Cadena de Supervivencia del adulto (¨llame primero¨) es diferente a la del niño menor de 8 años (¨llame rápido¨), pero en ambos casos la Reanimación Cardiopulmonar es un eslabón fundamental.
La necesidad de optar por el enfoque ¨llame primero¨ o ¨llame rápido¨ es aplicable únicamente si usted está solo. Por supuesto,
si hay 2 o más personas presentes, una debe llamar al 911 y la otra debe iniciar la RCP.

La Cadena de Supervivencia en el adulto (mayores de 8 años)
En el adulto, la mayoría de los paros cardiorrespiratorios súbitos no traumáticos son de origen cardíaco y el ritmo cardíaco terminal más común es la fibrilación ventricular. La única forma de transformar este ritmo potencialmente letal en un ritmo normal es a través de la desfibrilación precoz.

Por ello, la cadena de supervivencia del adulto pone el acento en la desfibrilación inmediata ("llame primero") e incluye 4 eslabones:

Llamar: pidiendo ayuda al 911 o al Servicio Médico de Urgencia
Reanimar: brindando Reanimación Cardiopulmonar (RCP) precoz
Desfibrilar: aplicando el Desfibrilador Externo Automático (DEA) inmediatamente
Tratar: otorgando Apoyo Vital Avanzado precoz

La Cadena de Supervivencia en el niño (menores de 8 años)
El paro cardiorrespiratorio en lactantes y niños se produce, la mayoría de las veces, por insuficiencia respiratoria progresiva o por shock. El paro respiratorio (apnea) a menudo precede al paro cardíaco. Por ello, se pone el acento en la RCP inmediata ("llame rápido" tras 1 ciclo de RCP). La cadena de supervivencia pediátrica incluye 4 eslabones:

Prevenir: las lesiones o el paro cardiorrespiratorio
Reanimar: brindando Reanimación Cardiopulmonar (RCP) precoz
Llamar: pidiendo ayuda al 911 o al Servicio Médico de Urgencia
Tratar: otorgando Apoyo Vital Avanzado precoz