Reanimación Cardiopulmonar (RCP El Desfibrilador Externo Automático (DEA))

La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) por sí sola no es suficiente para salvar la vida de la mayoría de las personas que sufren un paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, constituye un eslabón vital de la cadena de supervivencia en la cual cualquier persona, sea Profesional de la Salud o lego entrenado, podrá brindar, a través de maniobras sencillas, respiración y circulación de rescate mientras llega la asistencia médica (durante los llamados minutos dorados). Estas maniobras consisten fundamentalmente en ventilación boca a boca y masaje cardíaco externo con la finalidad de mantener la oxigenación y la circulación de la sangre mientras llega el DEA y la unidad de cuidados avanzados.

El DEA, creado en 1985, es un aparato sencillo aparato muy fácil de aprender a manejar, permite transformar, con una descarga de corriente, un ritmo cardíaco potencialmente letal (la fibrilación ventricular) en un ritmo cardíaco normal. Por cada minuto que pasa entre el colapso y la descarga del DEA, las posibilidades de sobrevida disminuyen en un 10%. De ahí la importancia de los Programas de Acceso Público, supervisados
médicamente, que permiten la instalación del DEA en determinados lugares para uso inmediato por personal debidamente capacitado en su uso.